martes, 27 de marzo de 2007

Todos los nombre de Adán 4: "una historia de amor"


I
La resistencia de los afectos a abandonar la confusión
La confusión abandonada en las ruinas que conocemos
Y es que vamos viviendo a ciegas tantas veces, confundiendo
los nombres
Y otras veces una certeza resplandece
Con el cuerpo roto tras la enfermedad
Sentida la verdad ancestral del accidente y su razón
¡Detente! ...no sigas una senda circular de laberinto, donde
nunca alcanzarás ese pasado que es sombrero
de todos los días futuros.
Aquello que olvidaste que buscabas y olvidaste.


II
Entonces llega una incipiente vida nueva
Una verdad más sabia y más difícil
Un sentido ciego y roto como cualquiera

Una desnudez soberana más allá de la violencia que la puso
en tus manos.

Y entonces la confusión desarmada
Como un glaciar muriendo con la lengua todos los veranos
Se incendia y se canta destrucción

Como las hojas muertas del otoño corriendo por las calles
Anuncian un encuentro inolvidable bajo el sol rojo de la sangre.


III
Miriam todo lo que no pude olvidar y estaba muerto
Cristales de la memoria en la lengua de un glaciar
Caído en el mar ciego de odio.

Miriam aquello que has abierto desde detrás
del pensamiento
Anclado en la memoria antigua de las caricias iletradas
Clavado en mi vida con tu boca de fresa que mira más allá
del peligro


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola

Barbarroja no me lo creo. ¿Dónde olvido, qué recuerdo, qué querer? Todo lo que escribes últimamente parecen "Blanchotadas". Es decir, cosas como la presencia de la ausencia, o el afuera de lo mismo, o el arriba del abajo... no lo entiendo, y creo que tú tampoco, Sr. Barbarroja.

Disculpa si suena agresivo, me veo obligado para evitar verte caer en la tentación de una tal escritura y eches a perder mis lecturas...

Lo peor, lo que me ha escamado más es que el nombre de ella, de "miriam", estuviera en cursiva. ¿Por qué? Y el verbo ser en los últimos "versos", el verbo cópula puesto en cursiva es un despiste gramatical o existencial.

¿Existe esa tal Miriam que nadie conoce? ¿"Es" alguien más allá de tus elucubraciones, tus sueños o pesadillas? ¿Por qué no dejas de mentir y de mentirte a ti mismo? Ya sabemos todos a qué te dedicas con pasión y quién lleva las riendas de tus bajas pasiones... O qué te lleva por la calle con un bozal transparente ¿Por qué quieres aparentar ante un público inexistente sentimienos elevados?

Si quieres saber por qué te ataco piensa en el número del odio que acatan tus enemigos. Volveremos a leernos.

atentamente

anónimo

barbarroja dijo...

uy uy uy

hemos despertado al se anónimo. tú si que eres desconocido, parece. creo que ella por lo menos sí se conocerá a sí misma.

cada uno muerde sus propios bozales, ¿por qué iba a ser yo diferente?

todavía no hemos lanzado nuestro ataque devastador de la primavera. o es que eres tú, el infiltrado, que te han llegado voces de la andanada y en un gesto desesperado intentas protegerte con un ataque patético, que ni siquiera me ha rozado.

desde luego que yo sí me creo lo que digo, si no me lo creyera yo no se lo creería nadie, eso también lo sé, pero no por eso la convicción deja de ser convincente para uno y el resto

en cuanto al ser en cursiva, no sé, tengo que pensarlo
chau

barbarroja dijo...

uy de nuevo

tal vez me he dejado llevar por el arrebato del momento, y no era lugar ni manera de anunciar nada amenazante a una sombra que transita en un baile sobre el abecedario. Mis disculpas.

Puede que lo escrito te parezca irreal y confuso "anónimo", no voy a negar que también lo es. Pero tampoco negaré que no se agota ahí, ni ese es el objetivo último, confusión e irrealidad.

Mas bien estoy deacuerdo con Hofmannsthal cuando dice "todo lo que se escribe es indecente", y lo que no es indecente puede ser quemado.

besos

míriam dijo...

míriam sóc jo. La cursiva xifra un nom secret. Sí, "anónimo", l'amor sona a farol per a aquell que no l'ha viscut, o que ha oblidat que podia existir...la misèria és atrevida.
En barbarroja escriu aquest poema al final d'una llarga travessia del nihilisme, i és des de més enllà de l'esperança i de la crueltat, des d'on la nostra certesa emergeix invulnerable.

míriam