
I
La resistencia de los afectos a abandonar la confusiónLa confusión abandonada en las ruinas que conocemos
Y es que vamos viviendo a ciegas tantas veces, confundiendo
los nombres
Y otras veces una certeza resplandeceCon el cuerpo roto tras la enfermedad
Sentida la verdad ancestral del accidente y su razón
¡Detente! ...no sigas una senda circular de laberinto, donde
nunca alcanzarás ese pasado que es sombrero
de todos los días futuros.
II
Entonces llega una incipiente vida nuevaUna verdad más sabia y más difícil
Un sentido ciego y roto como cualquiera
Una desnudez soberana más allá de la violencia que la puso
en tus manos.
Y entonces la confusión desarmada
Como un glaciar muriendo con la lengua todos los veranos
Se incendia y se canta destrucción
Como las hojas muertas del otoño corriendo por las calles
Anuncian un encuentro inolvidable bajo el sol rojo de la sangre.
III
Miriam todo lo que no pude olvidar y estaba muertoCristales de la memoria en la lengua de un glaciar
Caído en el mar ciego de odio.
Miriam aquello que has abierto desde detrás
del pensamiento
Anclado en la memoria antigua de las caricias iletradasClavado en mi vida con tu boca de fresa que mira más allá
del peligro
