martes, 27 de marzo de 2007

Todos los nombre de Adán 4: "una historia de amor"


I
La resistencia de los afectos a abandonar la confusión
La confusión abandonada en las ruinas que conocemos
Y es que vamos viviendo a ciegas tantas veces, confundiendo
los nombres
Y otras veces una certeza resplandece
Con el cuerpo roto tras la enfermedad
Sentida la verdad ancestral del accidente y su razón
¡Detente! ...no sigas una senda circular de laberinto, donde
nunca alcanzarás ese pasado que es sombrero
de todos los días futuros.
Aquello que olvidaste que buscabas y olvidaste.


II
Entonces llega una incipiente vida nueva
Una verdad más sabia y más difícil
Un sentido ciego y roto como cualquiera

Una desnudez soberana más allá de la violencia que la puso
en tus manos.

Y entonces la confusión desarmada
Como un glaciar muriendo con la lengua todos los veranos
Se incendia y se canta destrucción

Como las hojas muertas del otoño corriendo por las calles
Anuncian un encuentro inolvidable bajo el sol rojo de la sangre.


III
Miriam todo lo que no pude olvidar y estaba muerto
Cristales de la memoria en la lengua de un glaciar
Caído en el mar ciego de odio.

Miriam aquello que has abierto desde detrás
del pensamiento
Anclado en la memoria antigua de las caricias iletradas
Clavado en mi vida con tu boca de fresa que mira más allá
del peligro


viernes, 23 de marzo de 2007

viernes noche cafetería UP: en esta ciudad hay piratas

¿Cuál es el pirata más infame de todos los tiempos? ¿Hay piratas en esta ciudad? ¿Tendrán una vida tan diferente de la nuestra...?
viernes 23/3 21 h. - ...
cena, presentación bloque "prácticas piratas": en esta ciudad hay piratas
película: Ghost in the Shell
traeros cutter y lo que se os ocurra

si nos portamos bien alguna ctrl-i nos explicará lo de reloaded

¿Tendrán una vida tan diferente de la nuestra...? Por qué no nos dejamos de robinsonadas: o sea de la proyección del mal afuera, sobre un mundo al que por lo tanto queremos reducir, someter, aplastar, en un delirio paranóico de la peor clase.

Por qué no nos dejamos también del peor romanticismo: el de la personalidad y el conflicto interior -cuando la guerra era "con el mundo entero" como dijo el Capitán Misson-.

La vida es lo que es. Reflexión delirante y aburrida, exaltación, y obra, tristeza, dolor, miedo, pasión y coacción, etc. Para todos bastante parecida, aunque para unos sea amplia y regia, y para la mayoría estrecha y plebeya. Por lo tanto la diferencia es una diferencia de clase, es decir radicalmente política, y no de naturaleza o cualidad.

Por eso en esta ciudad hay piratas. No es cierto que se nos deje "compartir" películas ahora que... la precariedad ha penetrado tan profundamente en el campo social... que no podemos pagarnos más que la vivienda, si podemos. "¡No tendrás casa en la puta vida!"

Si la información ha tirado abajo las fronteras para el ejercito norteamericano, el capital, y la esfera mediática... Acciones colectivas como la UP, o la de tantos grupos sobre el territorio desde Dinero Gratis a Ctrl-i o vdevivienda subvierten el control de la información.

Precisamente desde Ctrl-i reloaded, algunas llamamos a esa subversión instinto prekario.

"El instinto prekario es la pasión de las y los renegados dominados por la fiebre de compartir, el deseo de convertir el capitalismo en historia, y la obsesión de llevar adelante procesos constituyentes de nuevas formas de relación y de acción colectiva. Porque nos estamos jugando la vida en la vida."

martes, 6 de marzo de 2007

El dolor y el miedo

Gracias a estas semanas de lectura y estudio de Lacan y Zizek creo que he aprendido algo. No hace mucho escribía cosas como esta:
"Las imágenes están obturadas desde el primer día a la entrada de mi boca. Y mi lengua patina. Porque sólo hay una imagen: Crueldad. Imagen que se repite como en la cuerda cerebral de los retrasados mentales. Aquellos ángeles de espejo cojitrancos, detenidos por el terror, por el miedo ante la imagen de su reflejo en el espejo que refleja un espejo. Gesto infinito de la devolución no aceptada, líquido desespesado entre los ácidos del órgano, y los túneles de la memoria desde la boca hasta el ano."
Esa loca manía de poner fuera el dolor, y el miedo. Pero si algo descubrió el psicoanálisis es el trauma, el dolor, que sostiene nuestra vida. Que ese dolor no está fuera, porque lo sentimos nosotros. Claro que fuera hay dolor, no estamos solos en el mundo. Pero nuestro dolor, y nuestro miedo son nuestros. Por eso el "sentimiento de culpa" es inútil en su mecanismo tradicional. La culpa sobreviene porque creemos que ese dolor podría (o debería) no estar ahí, aquí, que podría haber sido de otro modo. Por lo tanto lo intentamos sacar fuera, porque nosotros no somos así, podríamos haberlo hecho diferente: y el dolor no estaría vivo. Pero lo está. Y somos lo que hacemos. Lo que hacemos determina lo que nos sucede y eso es lo que nos constituye. Por lo tanto sucedió así y ya no puede ser de otro modo: el dolor es nuestro, nuestro. Hay que asumirlo para poderlo atravesar. El trauma, y sus retornos son nuestros.

Con el miedo pasa algo parecido. El miedo a morir, el miedo a perder, a la perdida irreparable. El miedo no está fuera, es nuestro. Y tampoco vamos a salvarlo por muchas cadenas que nos pongamos alrededor del cuello. El miedo a no ser aceptado, o reconocido justamente. El miedo no conoce razones, ni se puede salvar. Hay que acogerlo para podelo atravesar. La razón del miedo es mi vida, pero mi vida no me da miedo. Porque yo sólo quiero vivir. Y amar.